16.9.11

EN LA CABAÑA DEL TÍO MOSHÉ

Froman: "Palestina será la primera democracia árabe"
         En su más reciente entrevista para Jerusalem Post  Rabí Froman (1945) da un golpe en la mesa cuando le preguntan si, en caso de que se produzca el voto afirmativo de un Estado Palestino en la ONU, se marchará de su asentamiento.     
 
-      ¿Por qué evacuar? ¿Por qué evacuar? ¿Evacuar es un paso de paz? Hay más de un veinte por ciento de palestinos en el Estado de Israel. ¿Por qué en Palestina no puede haber un 20% de judíos? ¿Por qué esas dos minorías no pueden ser los pilares en los que se construya un puente de paz?

 
La posición del Rabino Menachem Froman es, por lo menos, singular. Vive en un kibbutz religioso  en la “Palestina ocupada”, al sur de Belén. Pero de forma incansable ha buscado un encuentro con los líderes islámicos locales. Se declara amigo del desaparecido Arafat y visitaba en la cárcel al también desaparecido líder espiritual de Hamas, Ahmed Yassin. Como declara en la entrevista, ha viajado a Turquía para sentarse frente a frente con su primer ministro, Edogan, en un intento por llegar a una solución de paz en la zona porun camino religioso. “Edogan es un hombre religioso. Y ve Israel, en particular su gobierno, como una amenaza anti-religiosa en el corazón del mundo islámico”. Y recomienda que los Rabinos Principales de Israel viajen a Turquía, puesto que tendrán la capacidad de dialogar con Erdogan en “términos religiosos” y, por lotanto, “cambiar su actitud”. Un mensaje que ha repetido en la televisión turcaDe la misma manera que esta semana el premier palestino, Abu Mazen, le ha garantizado que el nuevo Estado será amistoso con Israel. Froman tiene tanta fe en ese nuevo Estado que afirma que será la “primera democracia árabe”. En teoría, Froman representaría algo así como una cara amable, democrática, de un mundo religioso cerrado y refractario. Y nadie con buen corazón puede oponerse a alguien que simple y llanamente esta buscando la paz sea como sea y a partir de puntos de encuentro con el otro. Pero en la práctica, representa exactamente lo contrario y su modelo de paz es una garantía de guerra. El modelo de “democracia” que Froman promueve para Palestina no tiene ninguna novedad en el mundo islámico, pero si resulta de una novedad absoluta para un Estado democrático, dentro o fuera de Oriente Medio. En la práctica, implica su negación. Y Froman representa lo opuesto a un "moderado". Es un rabino medieval en el sentido pleno de la palabra. No por su "teología", sino precisamente por el ideario político que, en nombre de la religión, promueve.

Rabí Menachem Froman comparte consus interlocutores árabes un mismo punto de vista y una misma visión sobre el Estado de Israel: un país arrogante que no está dispuesto a hacer concesiones y, ni tan siquiera, a hablar en serio de paz. Que si no existiera como realmente es sino como debería ser, las cosas serían de otra manera. Como enlas canciones de Silvio Rodríguez. Pero, sobre todo, Rabí Froman le da a la palabra “sionismo” el mismo sentido que se le da en el mundo árabe: uno muy negativo que tarde o temprano es sinónimo de “judío” a secas. La cuestión estener claro quienes son los “buenos judíos” y quienes “los malos”. Al estilo de“La Cabaña del Tío Tom”, pero en versión Yenkele Gefiltefish; “La Cabaña del Tío Moshé”. Para Froman, la legitimidad del Estado de Israel no puede dimanar de otra forma que no sea la religiosa. Hasta el punto de que en otra parte afirmó, hace pocos años, que pase lo que pase no se movería de su Kibbutz porque “lo que importa es la santidad de la Tierra. Prefiero vivir en un futura Palestina que marcharme para vivir en un Estado Israelí”.
Es rigurosamente cierto que la propuesta de Froman encontrará siempre una respuesta y unos brazos abiertos con todo y fotógrafo ante sus interlocutores árabes, especialmente entre los más religiosos y los más oportunistas, juntos o por separado. Porque esexactamente esa la situación jurídico-religiosa que se propone para los judíos,antes y después de la creación del Estado de Israel; la misma que para loscristianos: ser dimmi. ¿Y cómo se hace uno de eso? Reconoce que vive en tierra de musulmanes y paga un impuesto especial a cambio del cual, la minoría obtiene protección, libertad religiosa y representatividad en el Majles, en el parlamento islámico. La condición de dimmi implica, además, marcarse en la forma de vestir de una manera que a uno no le puedan confundir con un musulmán.Y no poseer caballos, puesto que son para gente noble, entre otras medidas de esa naturaleza. Aunque, en honor a la verdad, tradicionalmente con pagar el impuesto y no hacer lío, en los estados islámicos se suelen pasar por alto lo de la ropa y los caballitos; al fin y al cabo, aún hoy, los judíos siguen siendo un elemento insustituible en cualquier corte islámica. Y no son otra cosa que una extensión de corte canales como Al-Jazeera o Al-Arabiya. Incluso en Marruecos hoy, hay judíos alrededor del rey porque han sido un pilar tradicional en la administración islámica. Pero el modelo que Froman propone es el de Irán y suMajles, su Parlamento, a dónde las minorías tienen un lugar reservado en lasque pueden hacer oír su voz.
Judíos en Teherán.

El representante de los judíos esel Rais Al Yahud, o, como se decía en la España de la Edad Media, el “Rab de corte”. Samuel Ibn Nagrella, Maimónides o Najmánides ocuparon esa posición, tanto en cortes musulmanas como cristianas, puesto que en los reinos cristianos se copió exactamente el mismo esquema a medida que se iban conquistando reinosy la formula, de pronto, les pareció excelente: que paguen un impuesto especial que se pague directamente a la Corona. Así, por ejemplo, cuando se habla de Sefarad y de Rabí Seneor, no era rabino, en absoluto, sino que el término erauna herencia de la palabra, cargo y función árabe, pero en una corte cristiana.Con la diferencia, en la que Froman coincide plenamente, de que las autoridades islámicas elegían para ese cargo a personas religiosas de indudable y pública honestidad; cosa que en el caso de las cortes cristianas no se promovió exactamente por la razón contraria: para que esas mismas instituciones independientes fueran tan inútiles por su corrupción e incompetencia que hubiera que acudir a las cortes “ordinarias” en busca de justicia. Eliminar sus líderes naturales. El que podríamos llamar el “Modelo Español”, que se aplicó tanto para judíos como para musulmanes en la Península, como en América años más tarde. Pero por su voz crítica con Israel y su carácter religioso, Rabí Froman es, sin duda, un candidato ideal para liderar el “primer diminato judío de Palestina”, ser su Rab de corte. Hoy sirve, simplemente, para que se elabore un titular que permita decir: “También hay rabinos críticos”. La crítica no tiene nada de malo, el objetivo con el que se elabora y sus intenciones son los que marcan la línea. Porque si se analiza, aunque sólo sea por encima, el argumento de Froman no sabe ya si está uno ante un ingenuo, un hipócrita o simple y llanamente otro ejemplo más de lo mal que quedan los religiosos hablando de política y los políticos hablando de religión.
A Edogan, en opinión de Froman, le inquieta el “laicismo” de Israel. Situación de la que, con el modelo de Dimmi, Froman no tendría que preocuparse porque tiene mano libre, totalmentelibre, para poner orden dentro de su comunidad con pleno apoyo de lasautoridades islámicas. Es decir, si el vecino de turno prefiere ver la televisión o hacer una barbacoa en Shabat, puede llamar a la policía y hacer que lo arresten, precisamente, en nombre de la paz y la concordia y para no crear un núcleo secular en el corazón de una comunidad islámica. Ejemplos tenemos en la historia. Como cuando los judíos del Norte de África acudieron a Muley Sheij, en Fez, para pedirle que no dejara entrar a los judíos de España expulsados en 1492. O, en tierras cristianas, como hicieron los judíos italianos ante el Papa para pedirle que tampoco él los aceptara en sus territorios. Siglos antes, por ejemplo, el “reformismo”, los karaitas, se impusieron por la fuerza de las armas del Sultán en Irak a petición de los karaitas. Y fueron expulsados por las fuerzas de los castellanos en España a petición de las comunidades judías "ortodoxas". O, de nuevo en Castilla, Alfonso X que define jurídicamentea los judíos “como a manera de hombres”, vincula la independencia jurídica a lo religioso. Es decir, que si un judío abre una tienda en Shabat y le roban o tiene un pleito, por ser Shabat el tribunal de la Aljama no interviene y el caso pasa a la justicia ordinaria en la que el judío no puede actuar de testigo de sí mismo, etc, etc.  Lamentablemente hay que buscar este tipo de modelos en la Historia remota y en todos los casos en la Edad Media. Es decir, para entender el esquema, hay que olvidarse de los últimos tres siglos sobre la naturaleza del Estado, no del de Israel, sino de cualquiera. Los derechos, las obligaciones, el concepto de ciudadanía. Hay que volver a una situación anterior en la que es la religión lo que vincula y determina la relación de las personas con la autoridad; y da autoridad. ¿Porqué el Rey es Rey? Por decreto del cielo. Y si ha ganado en todas las batallas, más claro, imposible: el de arriba va con él. La religión, por lo tanto, no es una expresión de las creencias o falta de creencias del individuo, sino que de pronto es el sello de identidad tanto pública como privada del individuo. Exactamente lo opuesto a la democracia y los valores que representan que, dichosea de paso, son exactamente compatibles con la esencia del ecosistema de la espiritualidad judía y cristiana y que se basa en la libertad de elección del hombre. Y en su capacidad de transformar y transformarse. Lo que implica que uno, de pronto, puede decidir no ser religioso, por ejemplo, sin recibir latigazos por ello. Y lo contrario, por supuesto. Pero que en ningún caso se resiste a que todo está determinado y, haga lo que haga el hombre, su destino está sellado; una idea muy islámica, y muy calvinista.
 Leibowitz: ¿Deben los judíos hacer el servicio militar en los territorios palestinos?
De alguna manera, Rabí Menachen Froman podría reemplazar a Yeshayahu Leibowitz en el papel de heterodoxo rabino ortodoxo. De ese que sirve para que alguien diga: “¿Lo ves? También hay“moderados” y “críticos”. Ideal para Pilis y Maris. Leibowitz abusó de una expresión que del núcleo religioso anti-sionista saltó a la izquierda y de ahí alos palestinos y la propaganda árabe con la tradicional década de retraso quese toman en pillarle el rollo. Me refiero a la expresión “judeo-nazi”,“nazi-sionista” y toda suerte de expresiones que ponen en términos de relación las churras con las merinas. Fue muy crítico con toda intervención de lapolítica en la religión, y viceversa, y acuñó la expresión “discotel” para referirse al muro. Pero su pensamiento era original, su obra abundante y su planteamiento radicalmente espiritual: es la estatura moral lo que tiene que preservarse, y eso se lleva acabo a través de actos individuales. Cuanto más lejos del Estado, mejor, en una palabra.  Pero nunca cruzó esa línea que Froman ha cruzado ya tantas veces que ha olvidado su existencia. Simplemente parece querer reconciliar la Halajá y la Shaaria; quiere llegar a un estado Kosher obteniendo primero el certificado de Halal. ¿Es ese modelo de democracia? Perfecto. Ahora bien; ¿de quién se obtiene ese certificado de “islamidad” que haga que todos los musulmanes del mundo acaten una decisión religiosa?
Imaginemos que las cosas son así y, en efecto, el Gran Rabino Sefardí y el Gran Rabino Askenazí visitan Turquía, a Edogán. Se hacen la foto, se recuerdan lo bonito que es creer en un mismo Creador, se glorifican las alabanzas a Abraham, dicen que rezan mucho y hacen muchas obras de bien, se intercambian souvenirs, prometen ser buenos y regresan a Israel totalmente convencidos de que, en efecto, lo que hay que hacer es hacer al 100% de la población de Israel religiosa y hacerse dimmni y acogerse ala tradicional benevolencia de la administración islámica. En primer lugar, los rabinos tendrían que pasar por el Parlamento y someter la propuesta a votaciónde los diputados. Lo que de seguro traería aparejado un “no” y un revisión psiquiátrica de los grandes rabinos. Pero imaginemos que, de acuerdo, de pronto el Parlamento al completo se pone en pie, los diputados musulmanes se echan a rezar allí mismo, los judíos corren pidiendo una kipá que ponerse y por allí va uno que se santigua. ¿Quién estaría del otro lado para que la “paz religiosa” fuera universalmente admitida por todos los musulmanes? ¿El Califa? En 1924 fueron precisamente los turcos los que, en un ejercicio de separación de Mezquita y Estado, eliminaron eltítulo. El Califa, el sucesor, tenía las dos autoridades, la religiosa y la política. La política pasó al parlamento nacional y la religiosa a un ministerio. Por supuesto que a lo largo de la historia del Islam el asunto dequien es el Califa ha sido uno de los grandes temas de discusión; pero locierto es que eran los turcos los que ostentaban el Califato desde 1517; almenos, en todo el Medio Oriente. En 1924 hubo un intento de resucitar el título en la brevísima existencia del Reino de Hejaz, en Arabia, en la persona de Sayyid Hussein Bin Alí, ancestro común del actual rey de Jordania y de losdesaparecidos reinos de Irak y Siria que fueron creados en la misma mesa dedibujo que el Estado de Israel para pasar de ser en unos años monarquías islámicas a estados laicos vía golpe de Estado. Pero hoy, no hay Califa. ¿A qué autoridad religiosa se acude para establecer un pacto religioso? ¿Al Iman de laesquina? ¿Al Rey Saud?¿A la Liga Árabe? Todo ello son instituciones políticas,no religiosas. No existe, en una palabra, interlocutor para ese diálogo“global” y es, precisamente, en el contexto de un acuerdo político entre dos partes jurídicamente representadas, el único que tiene algún sentido. Al menos legalmente.
Pero nada de esto responde a la pregunta: “¿Por qué en Palestina no puede hacer un 20% de judíos? ¿Por qué esas dos minorías no pueden ser los pilares en los que se construya un puente de paz?”. No tengo ni idea. Sólo comparto una desconfianza muy profunda hacia las intenciones de fondo y la doble clara del planteamiento de un Estado Palestino “por la cara”. O, al menos, a esa expresión de “será una democracia amistosa” que, aunque lo diga un rabino, mucho no me lo creo. Porque no es lo que veo ni por mi ventana, ni en las ventanas abiertas al mundo: como en el siglo XV, en el Sur, los Egipcios, en el Norte, los Turcos y los yudíos, en medio. La única democracia en estos andurriales es la israelí. Hay hasta comunistas árabes, que si están ahí, es porque alguien les votará, no porque tengan un asiento reservado si son“buenos palestinos” que rezan todos los días y cumplen las fiestas de guardar, sino porque alguien los ha votado. Son muy curiosos, pero tan aburridos y tan faltos de ideas como la izquierda de todas partes. Pero son muy activos, como lo es la sociedad israelí en general con independencia de su ideología. Y se lo creen, de verdad. Este mismo año, hace apenas unos meses murió asesinado a tiros en Jenin Juliano Mer-Khamis.


 Sus padres eran de esos comunistas israelíes, judía ella, y árabe cristiano él. En los dos casos, total y radicalmente opuestos a cualquier forma de religión y activos y fervientes defensores de la causa Palestina. Juliano era un hombre del oficio, un actor que, precisamentepor su ideología, se puso del lado de los palestinos y en el año 2006 fundó el Teatro Libertad en Jenin. Una de sus funciones era la de servir de recinto de psicodrama para los chicos del campo de refugiados de Jenin. Para que a través de su contacto con el escenario desarrollaran sus habilidades, su capacidad de expresión: para que estuvieran mejor. Un teatro a la Piscator, de los del cambio de la sociedad desde la escena. Y fue en Cisjordania, no en la Gaza de Hamas, a dónde lo mataron. Hasta hoy los de Cisjordania dicen que fue Hamas, y los de Hamas, que fue un simple hecho criminal. Al fin y al cabo, Juliano era un israelí, un judío y un comunista. O simplemente un actor; gentuza. En todo caso, ponte tú a explicar lo de las mayorías simples y complejas, el Consejo General de Seguridad y todo eso cuando tras una votación en la ONU se apruebe un Estado Palestino y toda la frontera estalle como una traca con una sola idea; que se les niega lo que otros le dan. No, chicos, es más fácil: no llegan las cartas si no se echan en el buzón. Y pase lo que pase, hay que sentarse a hablar con Israel. O, al menos, escuchar todas las versiones para entender que el único valor compartido en este momento es el de la desconfianza.


Hay una figura literaria árabe que habla de conquistar un país como una alfombra, enrollándola en trozos, poco a poco. Y en Al-Andalus se desarrolló aún más la metáfora para decir que el país se iba a perder porque se había rasgado por el centro. No cabe duda de que Froman está presto y raudo a empezar a enrollar por el sur de Jerusalén, pero no es tan grave. Sólo es otra foto más de otro rabino estrafalario que se pasea por los platós de televisión árabes como un "buen judío": hablando pestes de los“sionistas” y pidiendo perdón por existir. Hay gente pa’to.
Desde la Tierra de Israel, Territorio Libre.